RASO

Cada noche, al cubrir mi cuerpo desnudo
con la seda que arropa mi descanso...
te rememoro.
Cuando el suave entretejido se desliza
entre mis brazos estirados al cielo,
en un intento famélico de llamado
de aullido ronco ,
de grito infinito y silencioso ;
mi carne se repliega queriendo subordinarse
al recuerdo del contacto tibio de tus manos…
Es en ese instante
( cuando la luna acuna a los amantes del
universo),
que mis pezones erectos,
irradian el hambre de tenerte,
nuevamente…
Daniela Floridia








americahb dijo
Hermoso sensual, ^la luna acuna a los amante^ me encanto Gracias por compartirlo
Besos y cariños
GIA
12 Agosto 2010 | 05:22 AM